Charla sobre los sintomas fisicos y psiquicos en el cuidador

“Y A MI ¿CÓMO ME AFECTA ESTO?“
SÍNTOMAS FÍSICOS Y PSÍQUICOS EN EL CUIDADOR

El cuidador principal de un enfermo de Alzheimer u otras enfermedades neurodegenerativas en España suele ser la mujer (63,4%) [http://www.psiquiatria.com/articulos/psicogeriatria/neuropsiquiatria/demencias/18991/]. Si el enfermo es hombre, en el 77, 6 % le cuida su esposa, el 19,4% sus hijos/as y el 3% otros. En el caso de las mujeres con Alzheimer, al 65,9% les cuidan sus hijos/as y al 23,5% su conyuge.

El hecho de que muchos de los cuidadores sean conyuges refleja que la mayor parte de los enfermos de Alzheimer son personas muy mayores cuidados por personas también muy mayores. La edad media de los cuidadores principales es de 57 años y la de los enfermos 76.

Los datos reflejan que el cuidado está limitado a una sola persona, el cuidador principal, que va asumiendo paulatinamente la mayor parte de las tareas del cuidado.

El hecho de vivir en una situación estrés continuado, realizando tareas monótonas y repetitivas a diario, con sensación de falta de control sobre el resultado final de esta labor, y que puede agotar las reservas psicofísicas del cuidador (Goode y cols, 1998).

También es frecuente que se desarrollen actitudes y sentimientos negativos hacia los enfermos a los que se cuida, desmotivación, depresión-angustia, trastornos psicosomáticos, fatiga y agotamiento no ligado al esfuerzo e irritabilidad (Rodríguez del Álamo, 2002).

Algunas personas en esta situación desarrollan el síndrome de cuidador quemado: profundo desgaste emocional y físico que experimenta la persona que vive con un enfermo crónico incurable.

Algunas de las señales de alarma que pueden ayudarle a  percibir la sobrecarga son las siguientes: problemas para dormir, pérdida de contacto social aumento del consumo de alcohol y sedantes, cambios en los hábitos alimentarios, dificultades para concentrarse, pérdida de interés por actividades que antes le producían placer, actos rutinarios y repetitivos como limpiar la casa continuamente, se enfada fácilmente o nota que tiene un trato desconsiderado con el resto de sus familiares y amigos (Méndez y cols.).

Hay una serie de factores de riesgo de sobrecarga en el cuidador:
A) En relación al enfermo:

  • demencia ya intensa o profunda
  • larga duración desde el diagnóstico de la enfermedad
  • alucinaciones, delirios o confusión (psicosis y delirium)
  • agresividad, agitación y negativismo
  • incontinencia, vómitos y escaras (llagas)
  • que impide dormir por la noche (voceo, paseos)
  • con múltiples otras dolencias médicas

B) En relación al cuidador:

  • con mala salud física previa
  • con historial previo de depresión o de trastornos de personalidad
  • sin cónyuge, pareja o amigos íntimos
  • ya mayor o anciano
  • sin otra actividad aparte del cuidar
  • sin otros parientes que convivan en el domicilio
  • bajo nivel económico
  • ausencia de apoyos socio-sanitarios inmediatos (en especial médico de cabecera poco accesible y centros de día no disponibles)
  • desconocimiento de la enfermedad y de su manejo práctico

CONSEJOS PARA EL CUIDADOR

SOBRE SU AUTOCONCEPTO

  • Reconocer que necesita ayuda. Esto le distraerá ayudará a resolver las situaciones conflictivas que surgen en el cuidado de forma más eficaz. La negación de la situación
  • Aceptar que estas reacciones de agotamiento son frecuentes e incluso y previsibles en un cuidador. Son reacciones normales ante una situación “límite”, pero que necesitan apoyo.
  • No olvidarse de sí mismo, poniéndose siempre en segundo lugar. El «autosacrificio total» no tiene sentido.
  • Pedir ayuda personal al detectar estos signos, no ocultarlos por miedo a asumir que «se está al límite de sus fuerzas» ni tampoco por culpa de no ser un super-cuidador.
  • Valorar los esfuerzos que realizáis, centraros en los éxitos de la vida cotidiana y no os centréis tanto en las deficiencias y fallos que se tengan.

CONSULTA A LOS PROFESIONALES

  • Informarse de las características de la enfermedad: síntomas, evolución, tratamientos, posibles complicaciones, etc.
  • Formarse a nivel práctico para enfrentar los problemas derivados tales como nutrición, higiene, adaptación del hogar, movilizaciones del paciente, etc. Todo ello incrementa el sentimiento de control y de eficacia personal.
  • Acudir a los profesionales (psiquiatra o psicólogo) habitualmente ubicados en las asociaciones de familiares de enfermos de Alzheimer para que os ayuden a comprender la enfermedad y el efecto de esta en vuestras vidas.
  • Acudir a los grupos de ayuda mutua (GAM), podéis aprender mucho de cómo otras personas resuelven problemas parecidos al vuestro.
  • Aprender técnicas de respiración, relajación (Jacobson, Schultz) y visualización.
  • Los profesionales pueden ayudarte a ser más asertivo, hay que saber poner límite a las demandas del paciente; aprende a decir NO, sin sentirse culpable por ello.
  • Desahogate, expresa abiertamente tus frustraciones, temores o propios resentimientos, es un escape emocional siempre beneficioso.

ORGANIZATE

  • Dedica un tiempo a planear tus objetivos. Han de ser realistas, ajustarse al momento en que lo realizas y con tareas alcanzables. De nada sirve negar la realidad o anticiparse a lo que puede que no llegue.
  • Establecer tareas prioritarias, diferenciando lo urgente de lo importante. Ser realista y aceptar que hay cosas que no vas a poder realizar. La falta de tiempo es una de las primeras causas de agobio.
  • Alternar los momentos de actividad con el descanso.
  • Delegar tareas del cuidado del enfermo en otros familiares o cuidadores (sanitario o del hogar). No creerse imprescindible.
  • Planifica actividades agradables en las que no te acompañe el enfermo cada día, cada semana y una vez al mes.
  • Incentivar la independencia del paciente. No realizar por ellos lo que el enfermo pueda hacer por sí mismo, aunque lo haga lento o mal.
  • Utiliza los recursos disponibles para el cuidado del paciente: Centros de día, Residencias de respiro temporal, o Personal contratado de asistencia domiciliaria.

CUIDATE

  • Intentar hacer ejercicio físico aeróbico (caminar, nadar, montar en bici, bailar..) todos los días.
  • la propia alimentación mantener una dieta adecuada.
  • dormir las horas suficientes
  • Relacionate, obligarte a mantener el contacto con amigos y otros familiares. Los vínculos afectivos cálidos amortiguan el estrés, evita el aislamiento.

A continuacion os dejamos unos links y una presentacion Power Point

Síntomas cuidador EA (Presentacion Power Point para descarga)

Artículo de la sobrecarga del cuidador:

http://www.psicologia-online.com/colaboradores/delalamo/alzheimer.shtml

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: